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Narrativa


Historia del mundo ilustrada
La Caja Literaria, Santa Cruz de Tenerife, 2008.



El autor revisa un pasado familiar que aún borbotea en la memoria junto a los argumentos de las novelas de aventuras leídas de niño, y lo hace a conciencia reconstruyendo paso a paso las vidas paralelas de su abuelo Anelio y su abuelo Pancho en sendos relatos breves, condensados bajo el rigor técnico que excluye el uso del punto y aparte. Tras el tamiz selectivo de la evocación, la realidad se vuelve mito, y el mito, lejos de enmarañarse en la fantasía, desgrana literariamente las claves precisas de lo que queremos entender por verdad.

En este volumen, ilustrado por la artista Elena Galarza para la colección “Horizontes Insulares” —proyecto editorial que se hace eco de las voces de diferentes autores isleños y atlánticos, entre América Central y la ultraperiferia de la Unión Europea—, se alternan los textos originales en castellano con sus traducciones al francés y al portugués.


> Fragmentos del Abuelo Anelio



La abuela de Caperucita
La Caja Literaria, Santa Cruz de Tenerife, 2008.



Ojo, esta no es la historia de una vieja actriz porno, sino de una actriz porno vieja. Justo cuando le sobreviene la sombra de la decrepitud, doña Luisa, la abuela de Caperucita Roja, asiste perpleja a la ruptura del círculo vicioso que le tenía reservado su destino de mujer sin estrella. Así, como quien no quiere la cosa, transita casi a ciegas por un camino de perdición que sólo puede desembocar en el limbo de los finales abiertos, carentes de moraleja. Con una fluidez que sin duda el lector saborea y agradece, doña Luisa cuenta cómo se ve forzada a hacer su entrada triunfal en el cine porno y en el sexo libre, y lo hace respetando las buenas maneras que ella tanto estima, desde luego muy lejos del tono facilón que disimulan las zafiedades.

> Fragmentos de La abuela de Caperucita



El perro y los demás
Castalia, Madrid, 2004.



Los cinco relatos de El perro y los demás descubren con mirada punzante el desamparo, la incertidumbre y la esperanza como formas de aliento vital. Cada historia se desarrolla en un lapso de escasas horas y reproduce, con ritmo moroso y precisión descriptiva, circunstancias o momentos aislados de una realidad más compleja de lo que a simple vista parece. Bajo el minucioso repaso de los movimientos y gestos de los protagonistas, el mundo discurre con el lastre de sus tensiones ocultas. La unidad de estilo y de tono hace que las historias graviten unas sobre otras sin perder el peso específico de sus propias tramas, inquietantes o no pero siempre girando en torno a un mismo tema: la fragilidad humana.

Un jurado presidido por Vicente Ruiz y constituido por José Manuel Caballero Bonald, Juan Manuel de Prada, Antonio Pereira, Federico Ibáñez, Justo Reinares como vicepresidente y Reyes Lluch como secretaria, otorgó a El perro y los demás el XIV Premio Tiflos de Cuento, convocado por la ONCE.

·> Fragmento de “Ah, Fígaro”, de El perro y los demás




El león de Mr. Sabas
InterSeptem, Santa Cruz de Tenerife, 2004.

En este volumen se reúnen siete relatos seleccionados por Esther Candelaria, autora de un breve estudio sobre el autor, y procedentes, en su mayoría, de otros libros publicados con anterioridad (La Habana y otros cuentos, Ocho relatos y un diálogo y El perro y los demás). “El león de Mr. Sabas”, cuento que abre y da título a la antología, recrea libremente una historia real, acaecida en 1935 en Santa Cruz de La Palma: Bubú, el viejo león del circo Toti, dirigido por el domador Mr. Sabas, se escapa de su jaula y sin querer altera la tranquila vida de una pequeña ciudad portuaria.

·> Fragmento de “El león de Mr. Sabas”




Relación de seres imprescindibles
(Con dibujos de Anelio Rodríguez Candelaria) Del Oeste Ediciones, Badajoz, 1998.

Para la composición de Relación de seres imprescindibles, Anelio Rodríguez Concepción se inspiró en los cuadernos en los que su hijo Anelio dibujaba entre los cuatro y los seis años de edad. La contemplación de estos dibujos, que intuitivamente recrean el mundo mediante desenfadados retratos de criaturas reales o ficticias, ayuda a retomar, entre el asombro y la rechifla, la mirada primera que creíamos perdida en algún remoto desván de la infancia. Los textos, pues, se contagian del tono y del aire de las figuras, se dejan llevar por la gracia de sus trazos y, más que reproducir la realidad, proponen una forma genuina de reflexión sobre ella a partir de las manías y atributos comunes de estos seres, clasificados aquí en dos series: “Casi bestiario”, en la que predominan los animales, y “Galería de personajes”.

·> Cuatro fragmentos de Relación de seres imprescindibles




La Habana y otros cuentos
Ediciones La Palma, Madrid, 1996 (1ª ed.: 1990).

A lo largo de veinte relatos narrados en primera persona por otros tantos personajes, todos ellos abocetados vigorosamente con una expresividad que no oculta su raíz dialectal canaria, se despliega un complejo mosaico de la sociedad isleña del último cuarto del siglo XX. Con ritmo trepidante, sin duda alimentado por la espontaneidad y las impurezas en la recreación de los diferentes registros orales, se suceden los asuntos recurrentes de una idiosincrasia marcada por la socarronería. Expuesta a las contradicciones de la posmodernidad —por no decir de la posmodernez— contemporánea, la memoria colectiva se reafirma y vivifica a través de la voz personal de cada uno de estos personajes entre historias de niños enamorados, emigrantes de regreso a casa, especuladores arribistas, ancianos desarraigados del ámbito rural, menestrales iletrados sin conciencia de su propia identidad psicosocial…

·>Fragmento de “El Albornoz ”, de La Habana y otros cuentos




Ocho relatos y un diálogo
Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife, 1994.

Esta reunión de cuentos, ganadora en 1992 del Premio “Ciudad de Santa Cruz de Tenerife”, prolonga en parte el tono y la línea temática de La Habana y otros cuentos, esta vez con el recurso narrativo de la tercera persona como hilo conductor. Las tramas y los diálogos fluidos nos remiten no sin ironía a la aparente y tramposa simpleza de una realidad cotidiana en pleno proceso de cambio.

·> Fragmento de “Vísperas de Corpus”, de Ocho relatos y un diálogo

 


Poesía


Vigilias

Ediciones Idea, Santa Cruz de Tenerife, 2008.

En cada uno de los poemas de Vigilias resuena la voz interior del insomne que a duras penas resiste el peso de la noche. La duermevela, poblada de silencios y rumores que se refuerzan entre sí, simboliza la inquietud del individuo, al fin desvalido en sus soledades ante el misterio de la existencia. Memoria y duda palpitan juntas en la oscuridad —ámbito sensorial del tiempo detenido— como inusitadas y sin embargo poderosas fuentes de vida. Los versos de Vigilias, así, rezuman melancolía —no tormento— e incertidumbre —no desesperanza—, y por medio de la intuición más que por el conocimiento conjuran con su chisporroteo lírico los peligros de esa oscuridad. Andando a tientas en ella, tarde o temprano nos encontramos todos, por supuesto el poeta y el lector en primer término, como una sola realidad, por no decir como un solo ensoñamiento, justo en pos de nuestro destino, sea cual sea, aun sin saber que lo buscamos.

·> Poema de Vigilias





Poemas de la guagua

Editorial Pilar Rey-Caja General de Ahorros de Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 1984.

Con asombro juvenil, en el temblequeo de la guagua (‘autobús’ para los canarios) mientras recorre calles y carreteras, el poeta absorbe el mundo y al mismo tiempo reflexiona sobre él. La suya es la mirada absorta de quien descubre el sentido y el contrasentido de cada afán en cada ruta, de cada ruta para cada afán. Suya es también la voz de tanta gente que sube y se apea sin saber a ciencia exacta hasta qué punto zarandean a todos por igual las carambolas de un destino común. A pesar de la brevedad de la serie, en estos poemas de versos libres y angulosos el tono coloquial, por totalizador, se impregna del aliento épico con que se describen las grandes gestas.

·> Dos fragmentos de Poemas de la guagua




Poma
Cuadernos Insulares de Poesía, Santa Cruz de Tenerife, 1987.

El arrebatado lirismo y la densidad de cada uno de los poemas en prosa que conforman Poma ofrecen las claves de una historia de amor con la intensidad de su arranque, su cenit y su ruptura final. Lejos de someterse a los mecanismos narrativos que en parte la articulan (a pesar del arco de desarrollo lineal en su conjunto, e incluso a pesar de que algún que otro texto llega a adquirir naturaleza de microrrelato), en Poma las audacias sintácticas, los hondos efectos rítmicos, la fuerza de las imágenes y la libertad compositiva confluyen, se desatan y en suma apelan al espíritu transgresor de la poesía de las vanguardias históricas.

·>Tres poemas de Poma




La ciudad se rompe y se levanta
Ediciones La Calle de la Costa, Santa Cruz de Tenerife, 1990.

La ciudad, esbozada con pequeños poemas en prosa que han de leerse sin interrupciones en una sola línea discursiva, se erige como metáfora de la vida humana: hermosa, cambiante, contradictoria, llena de energía, marcada por un sinfín de señales sin descifrar que plantean, como un reto, la necesidad de búsqueda.

·> Cuatro poemas de La ciudad se rompe y se levanta





Ensayo

La tradición insular del tabaco
Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 2003 (1ª ed.: 2000).

El estudio, profusamente ilustrado con fotografías antiguas y láminas litografiadas para adornar cajas de cigarros, se articula en cuatro partes: una revisión historiográfica de los vínculos socioculturales entre Cuba y Canarias —en especial la isla de La Palma— a través de la tradición tabaquera; una descripción antropológica de las labores agrícolas, artesanas e industriales del tabaco a ambos lados del Atlántico; una aproximación filológica al léxico de los tabaqueros; una rigurosa relación de textos a modo de apéndice documental, seguida de una completa bibliografía, en gran parte nutrida de la prensa palmera del último cuarto del siglo XIX y el primero del XX.